El inquilino perfecto

La clave para evitar problemas en el futuro reside en una investigación y selección profesional del inquilino que ocupará el inmueble.

Si bien lo perfecto como tal no existe, si existen criterios de selección claros basados en una investigación confiable del inquilino que ocupará tu inmueble. Es muy fácil para algunos elegir al primer potencial inquilino que muestre interés en la propiedad sin hacer una investigación exhaustiva de sus antecedentes personales, laborales, financieros y penales. Estos agentes inmobiliarios definitivamente no son profesionales, sino que lo que buscan es cobrar la comisión acordada y retirarse.

Es aquí, cuando pasado algún tiempo del contrato de arrendamiento comienzan situaciones como atrasos en el pago de las rentas, falta de pago en los servicios (agua, luz, etc.), usos inadecuados del inmueble, entre otros, haciendo pasar al propietario o arrendador una terrible experiencia de arrendamiento.

El resultado de la investigación de un potencial inquilino debe ser una calificación de riesgo: alto, medio o bajo.

Después de solicitar la documentación necesaria, el agente inmobiliario debe revisarla minuciosamente y validar con las diferentes empresas, organizaciones e instituciones su veracidad. Esta validación puede ser telefónica y cuando sea necesario de manera presencial.

Existe la posibilidad, y no es algo poco común, que el potencial inquilino falsifique documentación con o sin dolo, lesión o mala fe con tal de conseguir el contrato de arrendamiento, el agente inmobiliario experimentado puede reconocer estas situaciones.

Después de la calificación de riesgo asignada, el agente inmobiliario debe compartirla con el propietario o arrendador y dar su opinión profesional acerca de si se debería arrendar o no, en cualquier caso esta es una decisión que tomarán en conjunto propietario y profesional inmobiliario.

Al final del día, un buen contrato de arrendamiento y todas las garantías posibles del mismo sólo te dan derecho a un juicio que igualmente te hará perder tiempo y dinero.

Por supuesto que es estrictamente necesario un contrato de arrendamiento robusto con sus garantías (inmuebles, aval, pagarés, etc.), lo que quiero decir es que, en mi experiencia, me he encontrado muchas veces que esto sirve de poco cuando no se hizo la investigación y selección adecuada del potencial inquilino.

Por el contrario, cuando la investigación y selección del inquilino se hizo adecuadamente, será muy poco probable la necesidad de hacer uso de las garantías del contrato de arrendamiento suscrito entre el arrendador y el arrendatario.

Para cualquier duda o comentario relacionado con este artículo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos complacidos de atenderte.

Por: Alejandro Moreno
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